miércoles, 12 de diciembre de 2007

El cielo caballar



Por Mónica Dutto
Para mi hija Magdalena

"Dios está con los que se ocupan de los caballos. Al quien cuide un caballo para la causa de Dios todos sus pecados le serán perdonados "
Mahoma


Hay un antiguo dicho que afirma que detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer, podemos decir también que detrás de un gran hombre siempre hay un gran caballo.

Esta historia comienza con la llegada del mítico Pegaso al reino celestial de los caballos. Pegaso fue hijo de Poseidón, dios del mar y de la górgona Medusa, criatura alada y terrorífica, con aspecto de dragón, cubierta de escamas doradas y con serpientes en lugar de cabellos. Al ser muerta por el joven Perseo, de su sangre surgió el caballo alado. Todos quisieron capturar y amansar al corcel allegado del viento y Belerofonte, príncipe de Corinto, gracias al consejo de un augur y a la concurrencia de la diosa Atenea, logró someter al noble bruto y juntos realizaron proezas extraordinarias, hasta que el jinete pecando de soberbia, como buen humano que era, quiso ser transportado hasta el Olimpo, residencia de los dioses y aquí fue cuando Pegaso con buen tino, lo derribó y abandonó al osado que pretendió alcanzar la inmortalidad.



El todopoderoso Zeus premió la prudencia de Pegaso estabulándolo en el Olimpo y lo nombró encargado de los símbolos del poder: el trueno y el rayo El corcel alado cumplió fielmente con la tarea impuesta hasta que cansado de la inmortalidad entre dioses de figura humana, solicitó subir a los cielos de sus semejantes. Zeus aceptó liberarlo y así es como Pegaso ascendió al Edén de los équidos, un infinito universo de praderas eternas y frescos manantiales. Allí se encontró con un albo rocín que descansaba plácido bajo la fronda.



__¿ Quién eres noble hermano?, le preguntó
__ Soy Rocinante, el digno jamelgo del perturbado Don Quijote de la Mancha
__ Oh! Sí,... me acuerdo de ti. Fuiste un fiel compañero de aventuras del caballero de la Triste Figura
__ Mi amo me sometió a andanzas peligrosas y desatinadas, pero respeto en él su afán de justicia
__ ¡ Gran enderezador de entuertos, desfacedor de agravios, enmendador de sinrazones, mejorador de abusos... !
__ Así es, gran Pegaso,... fue hidalgo excelso y sublime en sus ideales
__ ¿Lo sueles ver a tu amo?
__ De vez en cuando viene a visitarme junto a su Dulcinea y me hace feliz, verlo dichoso



Y Pegaso continuó su camino, dejando en descanso al que podríamos llamar Rocinahora, ya que el leal cuadrúpedo había retornado a su juventud. A un lado del sendero halló pastando frescas hierbas a otro congéner que le resultó conocido por su impronta arábiga: elegancia, belfos salientes, ojos expresivos y brillantes...

__ Perdona buen amigo, creo que te conozco...
__ Oh divino Pegaso!, me haces un honor al reconocerme, yo llevé a mi Señor en su lucha contra los moros __ ¡Claro!, si eres Babieca, cabalgadura del Cid Campeador
__ Así es, mi amo y señor inspiró con sus hazañas el primer cantar de gesta de mi tierra
__Tu amo fue un héroe leal y piadoso, valiente y recto
__ Sus amores los centró en Dios, la justicia y la familia y me siento orgulloso de haberlo acompañado en sus campañas y de haber ganado la batalla final, con él ya muerto a horcajadas de mi lomo
__ Oh, claro que lo recuerdo! En el Olimpo los dioses festejaban su gran triunfo post mortem en Valencia.



De los grandes ojos relampagueantes del corcel, cayó una lágrima, en homenaje a los gloriosos tiempo idos

__ Disfruta de este solaz que con tu valentía y arrojo te has ganado. Continúa con tu merecido descanso, inmortal Babieca.

Y despidiéndose así de la fiel cabalgadura del Campeador, continuó su marcha sin prisa por un sendero bordeado de flores silvestres que seducían con su aroma. Detuvo su marcha al sentir un tropel a sus espaldas, al voltearse vio la figura que ya frenaba, jadeante, a su lado.

__ Me han dicho que estabas junto a nosotros y no pude contener mis ímpetus, ¡envidiable caballo alado!

Contempló al majestuoso hermano que tenía ante sí, brillante en traspiración, que lo contemplaba con arrobamiento.



__ Oh Incitatus!, el gran caballo del emperador. El único representante de nuestro género que llegó a detentar un título honorífico, propio de humanos
__ Si, fui cónsul del Gran Imperio Romano
__ Y ello te debe enorgullecer...
__ No, no es así, me llevaban a presenciar tediosas reuniones en las que nada entendía.
__ Pienso que Calígula te debió amar mucho para honrarte de esa manera.
__ No era para honrarme que me llevaba al recinto consular, sino que lo hacía para indicarles a los verdaderos cónsules, que eran de mi misma especie. Los humillaba... es que ya estaba demente. Pero no puedo quejarme, a mí me amaba y me trató siempre muy bien, aún cuando ya enfermo de depravación y tiranía cometió toda clase de abusos.
__ Me demuestras que eres un caballo de bien con tus sabias reflexiones, me enorgullezco de compartir este cielo contigo, noble romano.
__ Lo mismo de mi parte, mitológico Pegaso.

El tordillo alado enfiló hacia las orillas de una límpida vertiente para calmar su sed. Y allí encontró abrevando a un semejante de poca alzada, pero digno dentro de su sencillez, quien el ver a su lado al legendario Pegaso le habló con cierta timidez.



__ Te venero hermano de los vientos
__ Y yo a ti te admiro
__ Creo que debes confundirme..
__ No hermano, sé quién eres. Desde la cumbre del monte sacro contemplé tus hazañas y admiré a tu elegante jinete moreno. La empresa que realizaste para mí hubiera sido fácil, ya que las alas me hubiesen permitido sortear las altas cumbres andinas con suma facilidad. Pero tú la consumaste con esfuerzo y abnegación.
__ Gracias por tenerme en cuenta...
__¿ Cómo no hacerlo? Sólo alguno de tu estirpe pudo realizarla. Veo que sigues humilde en tu grandeza, bendito caballo criollo. Cuéntame como recuerdas esa hazaña...
__ Fue ardua, pero siempre me sentí tranquilo porque confiaba en la capacidad del Gran Capitán. Cuando decidió cruzar los Andes, muchos creyeron que estaba loco, pero siempre creí en él. Jamás olvidaré esas inmensas moles de múltiples colores; las nieves de eternidad; la guapeza de mis pares y los hombres en las batallas... Fue todo tan grandioso...
__ Y sé que hicieron unos versos para inmortalizar a los de tu raza. Decía algo como...

"Caballito criollo del galope corto Del aliento largo y del instinto fiel... " __" ... caballito criollo que de puro heroico se alejó una tarde de bajo su ombú y en alas de extraños afanes de gloria trepó los Andes y se fue al Perú... "

Y allí el memorable criollo argentino, se sintió tan grande como cualquiera de aquellos héroes que habitaban el reino celestial de los caballos.

__ Veo allí en la ribera opuesta a dos viejos conocidos
__Sí, el gateado y el overo, no pueden con su genio trashumante y andan siempre de recorrida.
__ Déjales saludos de mi parte a Gato y Mancha y diles que ya nos vamos a encontrar para que me cuenten su intrépido viaje americano.
__ Así lo haré y vuelve pronto, hermano legendario.
__ Dime ¿ conoces a aquel alazán que corre desenfrenado?
__ Es ese el invencible Eclipse, que bate día a día sus propios records.
__ ¡Claro! ...Su sangre hoy corre por las venas de la mayoría de los puros de carrera

Continuó Pegaso su recorrida celestial y junto a un monte de olivos halló en actitud de espera un soberbio ejemplar, en quien reconoció de inmediato a Bucéfalo



__ ¡Te saludo gran potro del inmortal Alejandro!
__ Te saludo gran hijo de Poseidón. Te estaba esperando. Siempre desee conocerte pues tus alas fueron mi envidia.
__ Y tu gigantesca campaña fue la mía.
__ No fue obra mía, sino del valiente que domó mi fogosidad
__ ¡ Loas al genial Alejandro! Dime... ¿ Cómo lo recuerdas?
__ ¿ Qué puedo yo decirte? Fue un grande entre los grandes..., unos de los mayores conquistadores de la historia.
__ ¿ Qué admiras en él?
__ Muchas cosas..., su inteligencia táctica, su valentía, su intrepidez
__ Veo que piensas que era un ser perfecto
__ No, ningún humano lo es y él, no te olvides que era hombre, con rasgos de divinidad, pero hombre al fin. Cometió errores, pero comprende que fue grande siendo muy joven, y ese ímpetu juvenil fue el que le impidió la mesura y la moderación en ciertos actos. Pero creo que hechos aislados no pueden empañar la figura excelsa de este, mi jinete.
__ Pienso como tú, Bucéfalo. Su obra grandiosa abrigó el proyecto de unificar los mundos y formar una nueva hermandad de todos los hombres del orbe conocido.
__ Fue grande, y lo hubiera sido más de haber llegado a viejo, los años dan ese tipo de sabiduría que le está vedada al joven. Pero así y todo, de poder nacer de nuevo, me dejaría refrenar nuevamente por ese efebo griego que me llevó a conocer el mundo antiguo, al que sojuzgó a sus pies
__ Lo que veo en todos los que conviven en esta verde eternidad es la fidelidad y devoción hacia sus jinetes. Y es digno de alabanza.
__ Tú lo dijiste, ellos y nosotros fuimos verdaderos centauros lanzados a la aventura. Ellos eran el cerebro y nosotros el cuerpo de esa bestia fabulosa. Por separado no éramos nada, juntos una fuerza arrolladora.
__ Ya nos volveremos a encontrar, " cuerpo bestial de Alejandro", para que me cuentes sobre la riqueza de los persas, la India misteriosa, los arcanos del Egipto...
__ Con mucho gusto platicaremos sobre las glorias del ayer



Caía la tarde. El rojo sol del poniente iba destiñendo el verde de la pradera. Comenzaron a escucharse tropeles desde todas las direcciones. Los elegantes señores de ese paraíso iban formando manadas que a galope tendido y alegre buscaban el refugio nocturno de las cavernas. Crines al viento. Belfos abiertos Colas cual banderas flameantes. Ojos chispeantes Iban juntándose los indómitas caballos escitas, los ponies manchurianos, los hijos de Darley Arabian, Godolphin y Byerley Turk, los poleros argentinos, los albos lipizanos, apaluzas del norte, los de tiro hicsos y romanos, los pesados y nobles percherones, las tordas o claras jacas de elegante paso de ambladura, los valientes ulanos,... Todos juntos, retozantes, gozando de la paz eterna bien ganada tras arduas faenas y muestras de nobleza hacia los hombres con los que compartieron gloria. Unos avanzan devorando leguas de libertad bien ganada, emancipados de arneses y monturas. Libres de toda unción. Otros ganan distancias a carrera limpia, y ante algún matorral que se interpone en la senda, se impulsan con sus poderosos cuartos traseros, elevándose en un salto majestuoso para salvar el obstáculo. En este grupo de saltarines va el chileno Huaso, el inigualado campeón de los 2,47 mts. en potencia, el tozudo Chimbote, Popeye el mosqueador, Ambassador, Risueño, Virtuoso, Tostado... y otros muchos que aún disfrutan trasponiendo obstáculos.



__¿Puedo acompañarte en la carrera honorable Pegaso?
__ ¡Por supuesto eterno Secretariat!, único caballo que compartes el podio con los grandes atletas humanos del siglo...

Y a galope tendido,... un poco rezagado, porque es recién llegado al reino del cielo caballar, marcha en la búsqueda de sus gloriosos pares, Ranquel, el oscuro que a una niña colmó de goce a pesar de ser un perpetuo rebelde.

Mónica Dutto

*El relincho*




Vino rodando en el silencio oscuro

de la noche invernal desde muy lejos.

De restregarse en la distancia ardía

hasta trocarse en ráfaga de fuego.

Lo vió venir el bosque entre las sombras

y se puso a temblar de rabia y miedo.

Más el siguió su viaje de centella

y se perdió en la infinitud del cielo,

donde encontrar el sol de la mañana

para colgarse de su ardiente cuello

y retornar con él hacia los campos

que en la alta noche resonar lo vieron.

El relincho volvía a su caballo

que lo estaba aguardando en su potrero.

Emilio Frugoni

Los caballos, libro de poemas, 1960

Los Truenos a Caballo





Próceres,
los guerreros del trueno,
caballeros de la noche abriendo paso a los días de libertad,
lucharon contra el enemigo común,
lucharon en contra unos de otros,
la noche los encontró desunidos,
pero eran torrentes de libertad cuando América libre era una idea sólamente,
y el opresor juraba conservar sus colonias para siempre.

Nadie quiso opresores del mismo bando,
y los caballeros del trueno,
los guerreros de la noche,
y los libertadores de aquellas décadas se abrazaron después de muertos,
aunque en vida pelearon como leones detrás de cada ide de libertad, justicia e igualdad.

De noche relinchan los caballos de trueno,
y los guerreros de la libertad corren buscando a sus captores,
aquellos traidores a la patria,
la mentira,
el fraude,
la tiranía hecha palabra.

EL CABALLO LUSITANO Y EL CABALLO ESPAÑOL "Hermanos de sangre".




El caballo Lusitano está directamente emparentado con el Pura Raza Español, con el que comparte orígenes hace casi cinco mil años. Poco a poco se fue produciendo la diferenciación, por motivos políticos y otros hechos como el toreo, hasta la fijación definitiva de una raza que, aunque no está aún muy extendida, es previsible que su crecimiento sea imparable.

Los orígenes del caballo lusitano se remontan a hace cinco mil años. Emparentado con el Pura Raza Español, el Lusitano es la forma más pura de una raza hoy seleccionada y que se ha ido desarrollando durante varios siglos. Ya entonces era apreciado por su coraje, fuerza y poder, siendo muy valorado especialmente en tiempos de guerra.

En un primer momento, se puede hablar propiamente de un "caballo ibérico", del que hay testimonios en el segundo milenio antes de Cristo, mucho antes que en cualquier otro lugar de la Antigüedad -no hay evidencia, por ejemplo, en la iconografía babilónica o egipcia de caballos montados: sólo tirando de carros-. Así, desde antes del Neolítico existe en la Península este caballo domesticado, Ibérico, que es la lógica raíz tanto del Pura Raza Española como del Pura Sangre Lusitano.

Numerosos historiadores clásicos (desde Homero hasta Tito Livio, pasando por Polibio o Estrabón) se refieren a la importancia del caballo Ibérico, y a sus jinetes, en el desarrollo de distintas batallas. El caballo ibérico es admirado en toda Europa por su fuerza en el combate, y su cría permanece inalterada con el paso del tiempo; a pesar de las distintas invasiones que trajeron la entrada de distintas razas de caballos, todo esto, incluida la dominación bárbara, fue asimilado sin problemas en el desarrollo del caballo ibérico.



Árabes
Más controvertida resulta la entrada de los caballos Árabes a lo largo del período de dominación musulmana. Parece claro que los caballos bereberes estaban muy próximos a los ibéricos en su origen, por lo que esta sangre extranjera fue también fácilmente absorbida por el caballo ibérico homogéneo, que iba configurando de este modo su carácter.

Más bien, los caballos ibéricos admiraron al invasor, una población como los oriundos enamorada de los caballos, y además de seguir potenciando la cría de los mismos en la Península, exportaron excelentes ejemplares a África y Oriente Medio.

Con la Reconquista, el prestigio del caballo ibérico siguió extendiéndose por Europa, pero el dato más importante fue su llegada a Latinoamérica de la mano de los conquistadores: desde Centroamérica, dos movimientos divergentes -hacia el sur por Colombia y Perú y hacia el norte, reforzada luego con Cortés hasta México y Estados Unidos-, extendieron el caballo ibérico hasta el punto de que todas las razas americanas (Semínolas, Mustangs, Criollos o Appaloosas, por ejemplo) descienden directa o indirectamente del caballo ibérico.

Caminos separados
Unificadas las tierras españolas y portuguesas en una misma corona, durante ese período se redujeron el número de animales presentes en Portugal, y se prohibió también la exportación o el tránsito de los mismos por parte de las autoridades españolas, preocupadas de la resistencia lusa. Pero la independencia de Portugal respecto a España trajo también la "independencia" del caballo Lusitano, o más bien su diferenciación definitiva como un tipo con caracteres propios.

Los caballos que perduraron de la etapa de dominación fueron, por así decir, los "salvadores" de la raza, a partir de los cuales se reconstruyó (a la vez que se creó) el caballo Lusitano. El rey Joao V, en 1756, estableció por Real Decreto que la cría del Lusitano se mantendría por la "Coudelaria", un primer stud diseñado y que funcionaría bajo la supervisión de un noble designado por el rey para controlar la cría.

De aquí surgirán por tanto los caballos de esta Coudelaria, llamada de Alter Real (la más antigua de Portugal), que eran considerados los mejores de Europa para la Doma Clásica y los aires de Alta Escuela, y que desarrollaban sus exhibiciones en el Picadero Real, en el Palacio de Belén. Esta tradición continúa hoy con la Escuela Portuguesa de Arte Ecuestre, donde sólo se utilizan caballos de esta Coudelaria Nacional (en cualquiera de sus dos ramas: la genuina y Alter Real, ambas estatales).

Con las guerras napoleónicas vuelve la preocupación estatal por hacerse cargo de la selección de caballos con propósitos militares. Así, en Portugal (como también ocurrió en España en ese tiempo) se toma el control de la cría, produciéndose, por ejemplo, la inyección de varias sangres en la raza. Pero, obviamente, este interés fue decayendo con el paso de las décadas, a medida que el caballo dejaba de ser una pieza capital en el desarrollo de las batallas. Este declive se acentuó en los dos siglos siguientes con otros hechos como el desarrollo del servicio postal, la creación y expansión del ferrocarril y luego el automóvil... hasta la introducción de varias sangres en los programas militares ya el siglo pasado, una moda que se extendió y a la que sólo escaparon algunos criadores, conscientes de seguir desarrollando la cría en su forma más pura de sangre. A ellos hubo que recurrir más adelante para el establecimiento de los linajes modernos.

Artículo de "Ecuestre online", RECOMIENDO QUE LA VISITEIS:
http://www.ecuestreonline.com/ecuestredb/shownew?id=23378