sábado, 4 de julio de 2015

Felicidad: no es como la pintan ¿Piensas llevar una vida con sentido, feliz o ambas cosas?

Por Emily Esfahani Smith, tomado de The Atlantic / Ingimage

En septiembre de 1942 Viktor Frankl, un eminente psiquiatra y neurólogo judío de Viena, fue detenido y trasladado a un campo de concentración nazi junto con su esposa y sus padres. Tres años después, cuando ese campo fue liberado, la mayoría de sus familiares, entre ellos su esposa embarazada, estaban muertos. Con todo él, el prisionero número 119,104, se había salvado. En su exitoso libro El hombre en busca de sentido —que escribió en nueve días en 1946—, Frankl cuenta cómo afrontó el cautiverio, y concluye que la diferencia entre los que sobrevivieron y los que murieron se redujo a una cosa: sentido.